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Casa de madera y manta: la mejor manera de pasar el otoño

Viviendas de madera: el refugio ideal para el otoño

Dicen que las viviendas de madera son para el otoño, pero en realidad, son estupendas durante cualquier época del año.

A lo que se refieren quienes lanzan esta afirmación es que el otoño es una de las estaciones más idóneas para disfrutar de una casa de madera. Hoy te contamos la razón.

Madera por dentro y por fuera: una sensación de bienestar inigualable

Cuando los bosques comienzan a tomar un color ocre intenso, la niebla se apodera de los valles y praderas a primera hora de la mañana y las temperaturas bajan antes de que se oculte el sol, nuestra relación con el hogar cambia por completo .Pasamos de vivir de puertas afuera a querer hacerlo desde la intimidad de un porche de madera, una pérgola o, allá por el mes de noviembre, incluso alrededor de una chimenea, ¿por qué sino el otoño iba a ser la época álgida del turismo rural y de los bonitos fines de semana en casas de madera y piedra?

La belleza de la naturaleza y las ganas de disfrutar aún a la intemperie son poderosos aliados ¡Qué envidia quienes viven el otoño dando largas caminatas entre hayedos y castaños para después comer bajo un sol otoñal! Si además tienen la fortuna de contar con una vivienda de madera y una bonita terraza en la que reposar, para ellos será esta magnífica estación.

Confort y ahorra

Emplear la madera y la piedra en la estructura y revestimiento de una casa conlleva grandes ventajas a la hora de garantizar la comodidad dentro del hogar y un importante ahorro energético.

La madera no solo ayuda a crear ambientes agradables (a la vista, al tacto, al olfato) y envolventes, sino a establecer las condiciones perfectas para disfrutar del otoño sin contratiempos. Por ejemplo, las cubiertas ventiladas en el tejado evitan que se acumule el calor en las horas centrales del día y propician la recirculación del aire, y las paredes de madera son un perfecto aislante contra la humedad de las primeras lluvias de la temporada y un regulador natural de la temperatura.

Si estamos construyendo nuestra propia vivienda de madera, lo más seguro es que nos dejemos aconsejar por expertos sobre el emplazamiento idóneo de la casa dentro de la parcela. Aprovechar correctamente la luz del sol resulta determinante para reducir la factura energética en una casa de madera cuando bajan las temperaturas y la noche comienza a adelantarse.

En cuanto a los sistemas de climatización, aerotermia, biomasa…, en una vivienda de madera podremos optar por aquel que mejor se ajuste a nuestras necesidades y presupuesto, incluso a la época del año.

En paz con el medioambiente

Existen, además, tres argumentos de peso para decantarse por una vivienda de madera cuando sus propietarios son amantes de la naturaleza:

  1. La eficiencia a la hora de gestionar la vida diaria dentro de la vivienda.
  2. El respeto por el medioambiente tanto en el proceso de extracción de la materia prima como en el de construcción.
  3. El hecho de estar apostando por un elemento vivo y ecológico como es la madera.

En definitiva, por una convivencia respetuosa con el entorno.

 

¡Contacta con nosotros para conocer todas las ventajas de una casa de madera!