Estructura de una casa de madera.

Las casas de madera están cada vez en boca de más gente, y como es normal, surgen mitos y falsas creencias en torno a ellas, pero ¿es cierto todo lo que se dice?

Cuando pensamos en una casa de madera nos invade una maravillosa sensación de comodidad, libertad y placer vinculada con un entorno natural, con andar descalzos, con disfrutar de nuestro jardín… 

 Sin embargo, pronto aparecen ciertas dudas, algunas relacionadas con la durabilidad de la vivienda, otras, con su mantenimiento o propiedades frente al calor y el frío, sobre todo en zonas donde las bajas temperaturas y la humedad aprietan en invierno y en las que el periodo estival viene acompañado de un intenso sol.

Ni las casas de madera tienen por qué ser pasto de las llamas, ni son calurosas en verano, ni van a ser objeto de una plaga de termitas. Esta es la lista de mitos que hoy venimos a destapar.

Falsas creencias sobre las casas de madera

Más populares que nunca, las casas de madera convencen cada vez a más futuros inquilinos que creen en una forma de vida natural, confortable, apegada al terreno, ecológica, sostenible y que permite un gran ahorro en la factura eléctrica.

Sin embargo, hay quien aún confía en ciertas creencias alrededor de este tipo de construcciones.

 

 

  • Las casas de madera conllevan un difícil mantenimiento. En absoluto. Hay quien piensa aún que mantener una casa de madera es hacerlo como antaño, lijando y dando capas y capas de barniz. Nada más lejos de la realidad. La madera con la que se construye la vivienda ya ha sido tratada y el mantenimiento de la misma se limita a aplicar una capa de lasur de poro abierto a las paredes exteriores cuando lo indique el fabricante o constructor, aunque la recomendación es hacerlo cada cinco años, dependiendo de la zona en la que se encuentre la casa y el tipo de madera escogida.

 

  • Las casas de madera son poco duraderas. Otro mito que debemos erradicar. La durabilidad suele preocupar mucho a quien se interesa por una casa de madera, sin embargo, es el desconocimiento (por la ausencia aún generalizada de este tipo de casas en nuestro país) el factor que alimenta esta creencia. Una casa de madera puede superar los 800 años de antigüedad, que se lo digan a nuestros vecinos del norte de Europa.

 

  • Las termitas suponen un alto riesgo para las casas de madera. Para las de madera y cualquier otra vivienda que tenga la mala suerte de encontrarse con semejante problema. Hoy en día, la madera está convenientemente tratada contra la aparición de hongos y termitas.

 

En Circemateria solo empleamos aquella madera que garantice la eficiencia del proceso constructivo de tu casa y su resistencia y durabilidad en óptimas condiciones. Por eso, importamos la mejor madera tropical de diferentes países latinoamericanos, para garantizar la construcción de viviendas a la altura de tus expectativas.

¡Contacta con nosotros para conocer todas las ventajas de una casa de madera!

No tiene permisos para publicar comentarios